La resurrección del monstruo

A diecinueve años de su última actuación en la ciudad, y a poco del lanzamiento de su cuarto trabajo de estudio, el grupo demostrará la vigencia de un proyecto único dentro de la renovadora escena del rock argentino de los 90.

 Por Edgardo Pérez Castillo

A principios de los 90, el periodismo entendió que el rótulo de “rock sónico” funcionaba para aunar a un grupo de bandas que empezaba a sacudir la escena musical argentina. Cada cual a su modo, Todos tus muertos, Illya Kuryaki, Peligrosos gorriones, Los siete delfines, Babasónicos, Los visitantes (con Palo Pandolfo a la cabeza), Massacre y Los Brujos abrieron el panorama estético sin mayores vínculos sonoros entre sí, pero trazando lazos de afinidad en un desparpajo que, en mayor o menor medida, significó una renovación para el rock argentino. Entre reconversiones, transformaciones y reformulaciones, casi todas lograron atravesar unos 90 que terminarían embarrándose con la banalidad del rock chabón. Todas excepto una: en 1998, Los Brujos anunciaron una disolución sorpresiva, que dejó tres discos –Fin de semana salvaje (1991), San Cipriano (1993) y Guerra de nervios (1995)–, canciones imborrables y un vacío imposible de ser ocupado.

Un vacío que despertó ruegos del público (con blogs declamatorios incluidos) y propuestas varias de empresarios interesados en un lucrativo regreso, pero que fundamentalmente generó que un halo mítico fuera recubriendo la historia de un grupo incendiario, performático, demoledor. Y, cuando ya pocos lo imaginaban, el monstruo despertó.

El reencuentro con unas grabaciones realizadas en 1998 fue, en esencia, el disparador del regreso. La decisión de editar aquellas viejas canciones –que contaban con el pulso de Gabo Manelli, bajista fundador de Los Brujos que luego trascendería como miembro de Babasónicos, donde tocó hasta su muerte en 2008– fue transformándose en el motor del retorno, que en junio de 2014 se concretó con la reaparición en escena de Gabriel Guerrisi (guitarra), Fabio Pastrello (guitarra), Quique Illid (batería) y los cantantes Ricky Rúa y Alejandro Alaci, el quinteto que esta noche, a las 22, regresará finalmente a Rosario para presentar en el Teatro Vorterix (Salta 3519) las canciones del flamante Pong!, donde conviven registros originales de 1998 junto a nuevas composiciones.

“En un principio no teníamos la idea de volver a tocar, sólo era editar el disco, como para darle un cierre a la obra de Los Brujos –repasa Gabriel Guerrisi–. Más que nada porque lo que teníamos estaba bueno, resistía el paso del tiempo y el grupo se merecía tal vez una reedición de todos los discos. Pero empezamos a trabajar e inmediatamente aparecieron canciones nuevas y, más tarde, la idea de tocar en vivo”.

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