El minucioso y poético mundo de Silvina Ocampo

El director Daniel Rosenfeld y las actrices Eugenia Capizzano y Eugenia Alonso hablan del film “Cornelia frente al espejo”, película que se verá en los festivales de La Habana y Mar del Plata, y que se exhibe en el Cine El Cairo.

24 oct, 2012

Por Miguel Passarini

Cornelia camina sigilosa, ingresa a la opaca mansión que la conecta con su infancia; allí están los recuerdos, el dolor, el acaso; está eso que le hizo tomar la irrevocable decisión de matarse. Así, la muerte asume un significado poético frente a la magia y la fragilidad de un personaje que Silvina Ocampo imaginó en el cuento Cornelia frente al espejo, publicado en 1988 por Tusquets y que, como tantos otros, es un poco ella, una especie de Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll, aquietada frente a eso mágico que, poco a poco, redunda en tragedia.
Adaptar al cine la escritura de Silvina Ocampo (1903-1993) es, a primera vista, un desafío para cualquier realizador (se han animado pocos), pero encontrar una forma de relato, un recurso narrativo que se acerque al imaginario que provoca esa escritura, hoy redescubierta y revalorada, es un verdadero hallazgo.
Así, consciente del desafío descrito, el realizador Daniel Rosenfeld (Saluzzi, ensayo para bandoneón y tres hermanos, La quimera de los héroes) sale más que airoso de su adaptación del cuento Cornelia frente al espejo, film estrenado el fin de semana en el cine El Cairo (Santa Fe 1120, donde sigue en cartel), que cuenta con las iluminadas actuaciones de Eugenia Capizzano (además, coguionista junto con Rosenfeld), Eugenia Alonso, Rafael Spregelburd y Leonardo Sbaraglia.
“A Silvina Ocampo le interesaba mucho Lewis Carroll y su Alicia en el país de las maravillas, y la película cuenta la historia de Cornelia, esta mujer que llega a la casa de su infancia y se encuentra con una serie de personajes a los que les pide que la maten pero, al mismo tiempo, quiere salvarse; de alguna forma, podría verse a Cornelia como una especie de Alicia adulta transformada por el mundo de Silvina”, sostuvo en diálogo con El Ciudadano Rosenfeld, quien agregó: “La película indaga en el recorrido que hace este personaje y en las preguntas existenciales que se plantea: la vida, la muerte y el amor, pero finalmente es el amor lo que hace que mucha gente se pueda identificar con la película porque la vuelve mucho más abierta de lo que nosotros pensábamos; hay mucha gente que puede emocionarse y hacer un viaje y no me refiero sólo a las personas que son amantes de la literatura”.
El director también habló de la clave para adaptar la poética de Ocampo, hermana de la mítica Victoria y mujer de Adolfo Bioy Casares, al lenguaje cinematográfico: “Creo que la clave estuvo en el trabajo con los actores; por ejemplo, en un momento de la película Eugenia Alonso tiene un monólogo delicioso en el que dice: «Los hombres son monstruos, el amor los transfigura», una frase extremadamente poética, y la dice con una naturalidad que parece que dijera algo común, algo cotidiano. Son esos textos de Silvina Ocampo que tienen esa particularidad poética que fue lo que buscamos que resuene en la película”.
“Fueron muchos pasos, hay mucho trabajo detrás de esta película, pero desde el inicio compartimos con todo este equipo la intuición de que este texto podía ser representado por actores, que esa prosa tan poética, al mismo tiempo, contenía una gran fuerza dramática, que sería el equivalente a lo que los actores en teatro llamamos acción dramática”, analizó por su parte la actriz Eugenia Capizzano que en el film da vida a la trágica Cornelia, quien agregó: “En ese relato están pasando cosas todo el tiempo; entre los personajes hay tensiones, atracciones, de todas maneras sabíamos que era un riesgo hacer esta película, pero estábamos todos muy seducidos por esos textos, a tal punto que un poco nos hundimos en el universo de Silvina Ocampo siempre sin la pretensión de llegar a ningún lado, todo el tiempo lo sentimos como una investigación, como una experimentación, y de ese trabajo terminó surgiendo la película, porque además ensayamos mucho para llegar a un lugar en el que pudiésemos decir esos textos sin que nos resulten inasibles”.
“A los actores les pasaba que se encontraban en los ensayos con unos textos preciosos pero todos sentíamos esa incertidumbre de pensar: cómo nos sumergimos en un material así, que no es tan complejo pero hay muchas frases que no son coloquiales, los personajes no hablan en un lenguaje cotidiano”, acotó el director, quien destacó la minuciosa banda sonora del film, que acompaña al detalle cada uno de los momentos y estados por los que atraviesa el personaje principal, y que fue creada por Jorge Arriagada, variable que se completa con la portentosa fotografía de Matías Mesa.
A su tiempo, Eugenia Alonso, actriz de vasta trayectoria en el teatro, se explayó: “Mi acercamiento con el mundo de Silvina Ocampo viene del lado del teatro, porque había indagado en su obra para montar un espectáculo. Como la fascinación va en aumento, a medida que uno va leyendo su obra se va como perdiendo, y al mismo tiempo, desde el actor, va tomando conciencia de lo difícil que es abordar esos textos”, y agregó: “El cuento «Cornelia frente al espejo» me había fascinado por el modo en el que está planteado el relato, y al poco tiempo de estar indagando sobre ese material hasta llegar a descartarlo, aparece Daniel y me ofrece un personaje dentro de la película; en un primer momento no lo podía creer, parecía producto de la magia y el misterio de Silvina, y lo primero que pensé fue: cómo lo vamos a hacer, después me di cuenta que la clave estaba en la fascinación que provoca ese material y que uno pueda desarrollar un imaginario afín con lo que se narra y una empatía muy grande con el resto de los actores involucrados en el proyecto”.
Por otra parte, y respecto del mito que sostiene que el lenguaje literario de Silvina Ocampo es casi intraducible, la actriz expresó finalmente: “Hoy, luego de hacer esta película, entiendo que a Silvina Ocampo se la puede abordar desde el entusiasmo, desde el cariño que nos inspira su obra y desde el trabajo, porque hay que pensar mil veces cada momento del relato, y para eso ensayamos mucho antes de rodar; después sólo disfrutamos de filmar la película”.

El Recorrido

Por su impronta, no puede haber en la ciudad una sala más acorde que El Cairo para ver Cornelia frente al espejo, que se proyectará jueves y el sábado a las 18, y el viernes y el domingo a las 20. La película, que fue estrenada este año en Holanda dado que fue ganadora del premio Hubert Bals para post producción, pasó luego por el Festival de Cine de Moscú, tendrá una proyección especial en la inminente edición del Festival de Mar del Plata y competirá en el próximo Festival Internacional de Cine de La Habana.