SemiDawi llega al Dixon con innovador show músico-visual . Se presentará este sábado en el escenario de Willie Dixon, renovando una sociedad artística que los tuvo juntos durante casi quince años.

 

A poco más de un año de su primer desembarco en la ciudad, este sábado volverá a subirse al escenario de Willie Dixon (Suipacha y Guemes) Sergio Dawi y Semilla Bucciarelli. El dúo, bautizado por los propios artistas como SemiDawi mostrará una innovadora performance músico-visual a partir del saxo, samplers y looperas de Dawi, y dibujos creados en situ por la imaginación de Bucciarelli.

Renovando una sociedad artística que los tuvo juntos durante casi quince años siendo integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Bucciarelli dialogó con El Ciudadano, y contó pormenores de un trabajo definió como hipnótico porque “lleva a que la gente se compenetre con lo que ve y se transporte a un estado de conciencia alterado”, adelantó.

—¿Cómo fue evolucionando el formato de SemiDawi desde su nacimiento?

—El formato va evolucionando siempre a la par que vamos conociendo nuevas cosas y vamos pasando por diferentes escenarios. A partir que van surgiendo nuevas ideas vamos viendo cómo llevarlas a cabo.

—Dawi habla de un “juego planificado”, por la libertad pero con reglas…

—Sólo nos valemos de algunos guiños que se ven mayormente en los finales y comienzos para que la gente pueda percibir donde comienza y termina un tema.

—¿Cómo es la previa de un show? ¿Se ensaya o es pura espontaneidad?

—Tenemos dos visiones diferentes por estar ubicados arriba o abajo del escenario; él ve desde un lugar, yo desde otro. Por eso filmamos todos los shows para después ver cómo va funcionando. Lo que surge en cada show forma parte de la improvisación pero ver lo que pasó en otros escenarios nos sirve para movernos con ciertas reglas. No nos gusta que haya mucho ensayo porque de esa forma toma una estructura que no es la idea. Sergio necesita una base. Yo tengo como un ejercicio. Hace años que lo vengo haciendo y puedo estar en el medio de cincuenta personas y cerrar la cabeza para dirigirla a lo que estoy haciendo.

 

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