Sábado, 11 de mayo de 201301:00 | Escenario

Armandinho llega con su reggae para unir banderas

“En la música existen barreras que fueron hechas para ser quebradas”, dijo el músico brasileño oriundo de Porto Alegre que toca hoy en Club Brown, avenida Francia 30 bis.

 

Abierto para experimentar. Armandinho cantará sus hits en Rosario.

 

 

Por Pedro Squillaci / Escenario

“La música tiene el poder de unir pueblos”, dice Armandinho, para dar por tierra la histórica rivalidad de Argentina y Brasil, y que la puja pase por la pelota y no por un acorde. El exitoso intérprete de reggae de Porto Alegre presenta su DVD “En vivo en Buenos Aires”, como para ratificar que el romance argento recién empieza. La cita es hoy, a las 22, en Club Brown (avenida Francia 30 bis), con una previa de lujo de color local: Fruta Deliciosa.Y a mover las rastas.

 

—¿Tu propuesta de sumarle pop al reggae marca una nueva tendencia del género?

 

—Pienso que el mundo musical siempre está abierto para experimentar. Mi música es una reflexión de mi vida, de todo lo que yo siempre escuché desde chico. Sinceramente no puedo catalogarme musicalmente.

 

—Tu nuevo DVD lo grabaste en Buenos Aires, ¿considerás que Argentina es uno de los países de mayor crecimiento en el reggae?

 

—Argentina es un gran centro de espectáculos, y el reggae tiene su fuerza y representación. Siempre busco en internet y quedo impresionado con la cantidad y calidad de bandas que se presentan allí.

 

—¿En lo que respecta a las letras de tus canciones, cuál es tu aporte distintivo al género?

 

—Hablo siempre del amor, del sentimiento, de las relaciones entre el hombre y la mujer. Mis letras son románticas y mi música es bailable. Y es un placer hacer shows y ver al público bailando y divirtiéndose.

 

—¿Quienes son tus referentes del reggae en el plano internacional?

 

—Los genios: Bob Marley, Peter Tosh, Gregory Isaacs.

 

—¿A qué músicos admirás también del reggae, en la Argentina, y a qué otros de este país que no sean precisamente de ese género?

 

—Siempre escuché mucho a los Beatles, porque estuvieron muy por delante en su tiempo. En Argentina, mi relación más cercana con el reggae es con Mariano, de Dread Mar I. Admiro su veta de compositor y la energía que tiene en el escenario.

 

—Pasaron más de diez años de tu primer disco llamado “Armandinho”, ¿en qué considerás que creciste artísticamente para que hoy seas un fenómeno musical que ya pasó la frontera de su país?

 

—Hago música de verdad. No fui producido. Crecí con el sudor de mi trabajo. Entonces, el éxito nunca me perturbó ni me cambió. Soy la misma persona que tocaba en bares y fiestas de amigos. La evolución como artista fue fruto de mi perseverancia y del amor que siento por hacer música.

 

—¿Cuál fue el disco que marcó tu carrera y por qué considerás que fue una bisagra en tu labor profesional?

 

—Los discos son como hijos, cada uno tiene sus cualidades, pero creo que el tercero del 2006, “Armandinho en vivo”, es emblemático porque me llevó a hacer vuelos mayores.

 

—¿Al ser del sur de Brasil, considerás que tu cadencia expresiva tiene un color propio que se adapta mejor para el reggae?

 

—Hago todo aquello que tengo ganas de hacer. Creo que los brasileros que viven en el sur tienen más proximidad con Argentina, es más fácil hablar y entenderse y eso crea una proximidad entre nosotros. La cuestión de que el estilo de voz se adapte o no al reggae es un tema más complejo. En la música existen barreras que fueron hechas para ser quebradas.

¿Cuáles son tus expectativas para el show de Rosario? ¿Tus fans conocerán nuevos temas?

—Va a ser un show en el que voy a dar la vida. Quiero retribuir el cariño que recibo por internet con un show increíble e inolvidable. Tengo algunas canciones nuevas que estamos empezando a producir para nuestro próximo CD, y quién sabe si podremos tener alguna sorpresa en el show. La realidad es que voy a tocar los grandes éxitos de mi carrera.

—¿Cuáles son tus proyectos inmediatos en el plano musical y artístico en general?

—Grabar mi nuevo disco y continuar creciendo en este mercado latinoamericano llevando mi música y mi mensaje a la mayor cantidad de países posible. Para mí, la música derriba fronteras, así como “la paz de una sonrisa puede desarmar una guerra” (extracto de su tema “Casinha”). La música tiene el poder de unir pueblos.

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