Vie, 21 de Ago de 2015


Jauría sigue siendo una banda nueva. Si bien el cuarteto ya tiene cinco años en el ruedo, dos discos editados y una buena base de seguidores, lo importante es que el grupo que lidera Ciro Pertusi tiene las mismas ganas y el mismo empuje del primer día, eso que los llevó fundar el proyecto en 2010. En medio de una nueva gira nacional, Jauría vuelve a Rosario este sábado 22 para presentarse en el Teatro Vorterix y el baterista Ray Fajardo tuvo la predisposición para charlar con RosarioRock.com de cualquier tema. Ya sea el pasado y presente del grupo, la movida solidaria que están generando ante las inundaciones o la primera edición del Vorterix Punk, donde fueron número de cierre.

El ex baterista de El Otro Yo anticipó que “va a ser un show intenso, con los temas de “Libre o muerto”, con algo del primer disco y algunos covers. Un show muy completo“. A pesar de que el segundo disco haya sido editado hace dos años, al tener 21 temas, todavía se puede hablar de una presentación oficial. “Este año estamos dándole importancia en el vivo a las canciones del disco que no tuvieron lugar durante el año pasado. Fue como una parte, ahora queremos tocar el otro puñado de canciones que quedaron, que no sonaron nunca en muchas provincias que ahora estamos girando, es como un disco doble“.

En el repaso de estos cinco años de historia, Ray Fajardo destacó que este presente tiene que ver con los sueños y expectativas que tenían cuando fundaron el grupo. “El embrión inicial es el que continua siendo el motor de todos los proyectos. Todo lo que sigue generando canciones, discos y giras. Algo que está desde el principio de esta historia. Fue un regreso personal en el que entramos en contacto cuatro músicos que veníamos de distintas experiencias y empezamos a sentir nuevamente ganas de tocar. Empezó a aparecer una idea de rock en la cual hay un montón de mixturas, situaciones, climas, además de libertad compositiva y transparencia. Todo empezó a partir de la unión en lo humano, es una forma de entablar relaciones, de compartir cosas. Eso está muy fuerte en el grupo y se transmite, más allá de nuestras canciones. Esa energía es la que capta la gente en el contacto con la banda“.

La banda tuvo una muy buena recepción del público desde el primer momento. De gente que creyó en la propuesta y en la premisa de que el nombre del grupo estuviera por encima de los integrantes, ya sea a la hora de aportar desde lo compositivo o en las decisiones que se tomen. Ray coincidió y además resaltó el grupo de trabajo que está detrás de los cuatro que salen a escena. “Hay algo que se dio naturalmente, y que pasa también en el equipo que formamos para trabajar. La banda nunca fue de cuatro, tres o cinco, son muchos más los que aportan, cada uno desde su lugar, a trabajar y desarrollar cosas que suman y hacen que el proyecto sea sólido. Desde la producción de un show, un video, hasta grabar un disco. Cada uno disfruta mucho del lugar y de las posibilidades creativas, de liberar las ideas que tenemos, más allá del tipo de decisión que sea“.

Dentro del camino que al grupo le tocó atravesar, quizás el momento menos esperado o deseado fue el alejamiento del guitarrista Pichu Serniotti en 2012. “Es algo que no estaba dentro de los planes. El nombre lo define un poco, la jauría es los distintos perros que vienen de distintas experiencias y conforman un proyecto en común. Pero también pusimos como una cuestión fundamental la libertad de acción. Ser nosotros mismos, con nuestros tiempos, y que esté siempre la puerta abierta para ir, volver, hacer, deshacer, etc. Quien participa del proyecto es porque está comprometido desde el corazón. Cuando hay una situación que lo tiene mal, o no se siente cómodo, están las puertas abiertas para tomar otro camino. Fue el caso de Pichu, que estaba planificando un viaje personal, muy importante para él en lo espiritual. Ya nos había avisado, estaba en una búsqueda, lo habíamos charlado varias veces y le dimos nuestro apoyo. Le dijimos que si se daba la posibilidad lo haga, lo disfrute, que acá las puertas van a estar las abiertas“.

Lo reemplazó Sebastián Ambesi, hermano Mauro y, al igual que el bajista, ex De Romanticistas Shaolin´s, banda liderada por Federico Pertusi, hermano de Ciro. Todo quedó en familia. “Sebas había estado de invitado varias veces y además hay una cuestión musical que tiene que ver con las armonías vocales. Con Mauro son hermanos y vienen de una genética más que importante en su formación musical, ya que son los hijos de María Graña, una leyenda del tango. Se ensamblaba muy bien con la idea que tuvimos desde un principio, de desarrollarnos vocalmente como las bandas que nos gustan a nosotros. Se dio naturalmente, fue una decisión muy consciente, muy hablada y muy abierta“.

Los dos discos del grupo, “Jauría” de 2010 y “Libre o muerto” de 2013, tienen 17 y 21 canciones respectivamente. El segundo además supera la hora de duración. Trabajos extra large que no se dieron por casualidad, sino que hubo una intención del grupo, que el baterista explica. “Hay una cuestión intencional y un porqué de que cada una de esas canciones haya llegado al disco. En los primeros tiempos de la banda estábamos en un momento muy fructífero desde lo compositivo, y esto hizo que empezaran a aparecer bosquejos, ideas, melodías, temáticas o situaciones que nos fueron sensibilizando y nos inspiraron a escribir. Para “Libre o muerto” nos encontramos con 38 canciones, que después de trabajar muchísimo en el ensayo llegaron a esas 21. Para nosotros es un concepto integral, no es tener un disco de diez temas donde estamos apuntando a uno o dos cortes, a los hits. Lo tomamos como un concepto donde cada canción tiene su razón de ser. Es como un disco doble en un solo CD“.

Después de que el segundo disco haya consolidado a la banda, Ray Fajardo proyectó como Jauríaempieza a pensar en lo que viene. “Generalmente cada uno va grabando por su lado, hablamos mucho o grabamos en el celu y nos vamos mandando. Hay situaciones que nos disparan, ya sean temáticas sociales o personales, es muy abierto el panorama. La idea es no forzar, no tener que cumplir con presiones internas ni externas sino dejar que esas ideas se conviertan en canciones, se ensayen, etc. Que tengan su camino natural“.

Ante las inundaciones que sufrió el país y sus terribles consecuencias Jauría propuso, durante esta gira, ir recolectando alimentos y ropa para donar todo en la ciudad de Salto, donde van a tocar el domingo 23. Movida solidaria que el baterista entiende simplemente desde el sentido común, pensando que ni siquiera debería ser destacada. “Lo sentimos y lo planificamos desde el sentido común. A partir de que sabemos que tenemos una gira y que vamos a pasar por varios puntos, y de que hay una situación que requiere la ayuda de todos. Que quede claro, es una situación que no merece ningún aplauso, ni ninguna felicitación porque es lo que sentimos, lo que nos hace humanos. Estamos en un momento bastante raro, donde a veces cuando hace lo que debería hacer es una acción que merece ser destacada. No es así, es lo que tiene que ser, lo que deberíamos esperar constantemente. Todos los alimentos que pueda llevar la gente de Rosario serán bienvenidos, los llevamos en el micro al otro día“.

Jauría recientemente fue parte del primer Vorterix Punk, donde compartió escenario con las bandas actuales de Pil y Stuka de Los Violadores, padres del género en Argentina. Después de esta primera edición Ray reflexionó. “Sabemos que, más allá de la diversidad musical que nos ha influenciado, nuestro corazón va a estar siempre con el punk, para nosotros es el género más importante. Se dio la posibilidad, nos pareció increíble y a la gente también le gustó muchísimo. Creo que el estilo ha sobrepasado los límites de su propia filosofía musical y artística. Cada época y cada banda hace su propia relectura e interpretación de lo que significa esa palabra inspiradora para muchos. No tanto en lo musical quizás, sino para generar una carrera independiente, para hacerlo vos mismo, forjar tu propio camino, tu propia realidad y con tus propias herramientas“.

Sobre la proyección del festival, Ray no dudó en que “vamos a tratar de repetirlo. Es compartir y seguir haciendo cosas que nos hagan bien a todos. Lo del museo, que llevó adelante Gastón Toloza, con Ciro y Mariano Asch, también fue increíble. Significó abrirse un poco más y ampliar la mente, contar la historia de cada banda, de cada persona. Como cada uno asimiló esos conceptos y los tradujo a música, a una filosofía de vida o una forma de pensar. Todo eso es Vorterix Punk“.