EL REGRESO DEL CELLO SAMBA TRIO A ROSARIO

La renovada voz de Morelenbaum

El notable violoncellista brasilero volverá a la ciudad con su grupo. Acompañado por Lula Galvao (guitarra) y Márcio Bahia (percusión), y estrenando un flamante cello de cinco cuerdas, ofrecerá una delicada mirada de la música de su país.

Por Edgardo Pérez Castillo

En apariencia, poco parecería haber cambiado desde la visita que el Cello Samba Trio realizó a Rosario en 2007. Técnicamente, un violoncello y un nuevo baterista. Es que, además, hasta el repertorio sigue firme en la propuesta del notable músico brasilero Jaques Morelenbaum, que en este tiempo ha decidido profundizar su interpretación de la música popular del Brasil, ésa a la que ha contribuido desde su prestigioso rol como arreglador. Y, sin embargo, la función que esta noche (a las 21) brindará en la Sala Lavardén (Sarmiento y Mendoza) tendrá mucho de novedosa, justamente a partir de esas, en apariencia, leves diferencias.

 

En diálogo telefónico con Rosario/12, previo a sus clínicas y conciertos en Buenos Aires, el compositor brasilero remarcó que el tiempo transcurrido es también un factor de incidencia en relación a lo novedoso de su nueva visita. “La principal diferencia tiene que ver con la madurez que logramos en estos cinco años tocando este repertorio, se descubren muchos más detalles, otros ángulos”, apuntó.

 

En esa misma línea, el cellista indicó que “el hecho de tocar tanto tiempo un mismo repertorio tiene que ver con una voluntad de madurar, de encontrar el punto cierto del estilo que queremos imprimir”. “Eso lo estamos consiguiendo ahora”, reconoció además Morelenbaum, que días atrás presentó su disco Futuro da saudades. Disco grabado en vivo y que, aunque formalmente se anunció como el debut del Cello Samba Trio, es técnicamente el segundo del grupo. “Contrariando a la matemática, lanzamos el segundo disco y, cuando vuelva a Brasil, voy a lanzar el primero –aclara, y ríe, el compositor–. Hice a propósito esta pequeña confusión, porque el disco que lancé hace una semana no lo grabé con los titulares de mi selección, sino con Gabriel Improta (guitarra) y Marcelo Costa (percusión), en tanto que los titulares son Rafael Barata (percusión) y Lula Galvao (batería). Entonces tengo ya grabado otro show en vivo en Rio de Janeiro con Lula y Rafael. Ahí se puede escuchar este disco, que considero mi primer disco, que voy a editar cuando vuelva a Brasil y que se llama Saudades do futuro”.

 

Para Morelenbaum, la interacción con diversos músicos (esencialmente en el formato de trío) le permite explorar nuevos caminos. “Ahí vamos cambiando y respirando nuevos aires, y la vida se torna más interesante”, graficó el cellista, que para esta nueva visita a la ciudad volverá a tener a su lado al guitarrista Lula Galvao, pero no podrá contar con Rafael Barata, de gira por los Estados Unidos. “A pesar de haber hecho este último fin de semana tres conciertos con nosotros en Curitiba, ahora Rafael ya está en Nueva York”, detalló Morelenbaum, que sin embargo estará bien secundado desde la pata rítmica del trío: “Invité a tocar para estas presentaciones a Márcio Bahia, uno de los mejores bateristas del mundo. Curiosamente en los años 80 fuimos compañeros en la Orquesta Sinfónica del Teatro Municipal de Rio de Janeiro. Además por muchísimos años él tocó con el gurú, el maestro de los maestros Hermeto Pascoal, entonces trae una contribución de madurez, de exuberancia técnica, de estilo que hace que nuestro trabajo se sienta muy vivo, muy dinámico. Cada músico que viene trae su propio discurso. Como hacemos música de improvisación, los elementos de la banda son muy importantes. Creo que tendremos momentos de mucha profundidad, muy interesantes, tocando con Márcio y con Lula Galvao, que es un maestro”.

El último elemento de cambio le concierne directamente a Morelenbaum, que luego de un largo proceso de trabajo pudo ver cumplido un viejo anhelo. “Desde hace tres o cuatro meses hay un gran cambio en mi forma de expresión, porque he comenzado a utilizar otro instrumento, otro violoncello que encomendé especialmente a un luthier de Belo Horizonte, Carlos Oliveira, que hizo un violoncello de cinco cuerdas. Como en el Cello Samba Trio tenía también la función de contrabajista, mi sueño era tener una cuerda más grave, y ésto se volvió realidad hace mucho tiempo, pero el instrumento no estaba bien ajustado. Pero por un golpe del destino hace tres meses vengo usando este instrumento. Con mucha alegría lo pude traer para Argentina, y esto imprimió un cambio fundamental en el Trio”, adelantó Morelenbaum, que esta noche volverá a Rosario junto a su enorme historia de samba.

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