CULTURA / ESPECTACULOS › MUSICA. CABURO PRESENTA ESTA NOCHE SU TERCER DISCO, TODOS LOS DIAS

Pinturas cotidianas en clave de blues

Después de cinco años, y con una mayor carga rockera, el cantante rosarino volvió a editar un repertorio de obras propias

 Por Edgardo Pérez Castillo

Desde esa voz distintiva y referencial para el blues rosarino, Caburo le dio forma a una discografía que es, también, registro de un paisaje y un tiempo. Cargados de rosarinidad, Caburoblus (editado de manera independiente en 2006) y Blues del Saladillo (publicado dos años más tarde por BlueArt) fueron las primeras obras de una lista que acaba de engrosarse con Todos los días, la placa que esta noche a las 22 tendrá su presentación oficial en el CEC Vinilo Café (Paseo de las artes y el río).

Sumando como invitados especiales a Claudia Puyó, el guitarrista Jorge Senno, el armoniquista Jacobo López y el tecladista Lucas Russo, Juan Carlos “Caburo” Vitantonio estará secundado por su potente banda: Willy Echarte (guitarra), Pupe Barberis (batería) y Pachi Castaño (bajo), quienes lo respaldaron en el registro de este tercer disco de Caburoblus, el más potente de la tríada. Así lo entiende también el cantante y compositor: “En este disco hay algo en lo que hemos coincido los cuatro y es que es un disco potente. Tiene un sonido diferente a los otros dos. Un sonido que nos gustó mucho. La diferencia la da el hecho de que grabamos las bases en Sala Lavardén. El Negro Ojeda y Guille Palena llevaron todas las máquinas ahí y se transformó en un estudio de grabación gigante”.

El registro en directo potencia los aires rockeros que atraviesan a buena parte de las once composiciones incluidas en el disco, muchas de las cuales llevan la firma compartida por los integrantes del cuarteto. Para Caburo “también hay coincidencias en que es un disco mucho más rockero que el resto”, y agrega: “Aunque sería algo lógico, me llamó la atención que hay una evolución de disco a disco. La diferencia de sonido entre el primero y el tercero es notable. Eso tiene que ver con que hay un recorrido musical de cada uno de los integrantes, como también las vivencias que se han ido dando para que las letras sean de determinada manera”.

Las líricas, en ese sentido, se tiñen aquí con un carácter algo más existencial. “Es verdad, por ahí aparecen otro tipo de pinturas en cuanto a lo que son las letras de este disco”, reconoce Caburo, que vuelve a dejar una pintura de época en temas como “Las ratas” o “Todos los días”, donde el crecimiento inmobiliario cobra presencia: “Por ahí hablo de las ratas que proliferaron en el boom de la construcción, que aparecían cuando hacían pozos para hacer edificios. Todos los vecinos estábamos llenos de ratas, que estaban por debajo. Después también están las ratas de arriba…”.

A pesar de ese rasgo que caracteriza a sus discos, cargados de pinturas cotidianas, el cantante y letrista minimiza su condición de cronista urbano. “No es algo que me quita el sueño. Me parece que está bueno, aunque no es algo que pienso de antemano”, admite, previo a desnudar una práctica que seguramente tendrá como consecuencia nuevas producciones, que podrían mostrar una faceta poco conocida del bluesman. “Hay letras de hace años que toqueteo y las llevo al hoy. He recuperado letras que no he tocado ni voy a tocar con mi banda, a las que les he puesto otro tipo de músicas. Recuerdo una poesía que hice cuando tenía 25 años y el año pasado le puse una música con aires españoles. No dá para tocarla con la banda, es otra cuestión. Entonces las refloto, pero para mí”, apunta, antes de abrir el juego a posibles novedades: “Es probable que aparezca otro Caburo de esta manera, por qué no… Tengo gente con la que estoy tocando en otros proyectos que me pinchan para que grabe estas cosas. Falta que el empujón sea más grande. Hasta ahora fue un empujoncito, pero están ahí”.

 

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