El Teatro de Plataforma Lavardén, colmado, tuvo en escena anoche a uno de los intérpretes fundamentales de la música popular de Brasil. El violonchelista y compositor carioca se presentó con su proyecto Cello Samba Trío

El artista se presentó junto al Cello Samba Trío.

El artista se presentó junto al Cello Samba Trío. (Ministerio de Innovación y Cultura) Ampliar Imágenes

 

Pedro Robledo

 

El violenchelista y compositor carioca Jaques Morelenbaum brilló en la ciudad con su “serenata de samba”, acompañado por su proyecto Cello Samba Trío. Fue anoche, a sala llena, en el teatro de Plataforma Lavardén.

 

Al ingreso de Morelenbaum al escenario le sucedió una sostenida ovación. Entre el público, era numerosa la cantidad de músicos, ávidos de escucharlo con esta propuesta surgida hace siete años e inspirada en un recordado álbum de Joao Gilberto.

 

Antes de sus presentaciones en Buenos Aires, Rosario tuvo el placer de disfrutar de un concierto de dos horas en las que el trío realizó un recorrido por obras emblemáticas de Jobim, Donato, Veloso, Vinicius y algunas composiciones propias.

 

El set de canciones comenzó con “Samba de uma nota só” (Jobim), en una versión llena de belleza armónica y plagada de matices, con la guitarra del notable Lula Galváo compartiendo protagonismo con el violonchelo y la batería de Márcio Bahía marcando sutilmente el ritmo.

 

En “Eu vim da Bahia” (G.Gil), se acercó a las formas del jazz y no resistió la tentación de sumarle tibiamente su voz.

 

La intensidad fue aumentando con “Pra que discutir com madame”, una de las obras más complejas rítmicamente cuyo abordaje terminó siendo una clase maestra de samba.

 

“Outra vez”, “Retrato em branco e preto” y “Brigas nunca mais”, todas de Jobim, permitieron a Morelenbaum mostrar las amplias posibilidades sonoras de su instrumento.

 

El público, extremadamente respetuoso, contribuyó a crear el clima que requería “Coraçáo vagabundo” (Caetano Veloso), en donde volvió a utilizar elementos y recursos estéticos del jazz.

 

Antes de “Vocé e eu”, composición compartida entre Jobim y Carlos Lyra, aprovechó para mencionar especialmente a quien Tom consideraba el mejor violinista de bossa nova.

 

Regresando varias décadas atrás en la historia rescató “Receita de samba” en donde se lució el solo del baterista, quien por momentos se salió de su función de base y se lanzó a una imperdible improvisación.

 

“Bim-bom” (Joao Gilberto), un tema sencillo, simple, pero de enorme belleza, tiene un título que, según explicó Morelenbaum, sintetiza la esencia de la música brasilera.

 

Quizo también mostrar una obra propia. Eligió “Ar livre”, compuesta para una película holandesa que retrata el sub-mundo de las drogas y la prostitución en Holanda, cuyo protagonista es un brasilero. El tema fue incluido en un fragmento del filme donde transcurre una cena romántica.

 

Retomó el ritmo de samba con “Tim-tim por tim-tim”, donde cantó en un modo casi imperceptible junto a la melodía y el tema fue cerrando con una batucada que se fue apagando en forma perfectamente ajustada.

 

Otro estilo de samba, lo que demostró la riqueza del género, fue el que impuso “Sambou…sambou” (Joao Donato).

 

Para ir cerrando, luego de agradecer al “público generoso y caliente de esta noche”, visitó “Salvador” (Gismonti), una obra sin altibajos, muy festejada desde el anuncio mismo y donde se dio espacio para un solo improvisado con su instrumento.

 

Para los bises reservó dos perlas. “Fla x Flu” (José Lourenço), la canción que refiere al clásico carioca Flamengo-Fluminense permitió nuevamente el lucimiento de Márcio Bahía en un amplio espacio generosamente cedido por Jaques.

 

Ya más distendido, sabiéndose profundamente conectado con el público, el trío ofreció su versión de “Vuelvo al sur” (Piazzolla-Solanas), el tema de “Sur”, la película que dirigió Pino, concluyendo la propuesta de viajar por la geografía musical brasileña y mostrar el universo sonoro de tres excelentes músicos.

 

El paso por nuestra ciudad de Jaques Morelenbaum y su Cello Samba Trío, fue producto de una impecable tarea de producción concretada por “La vuelta de la Oreja”, una nueva agencia creada por los músicos locales Carlo Seminara, Julián Venegas y Mariano Sayago.

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